domingo, 9 de febrero de 2014

¿QUIÉN SE PINTA TRAS DE LAS PINTAS 'A FAVOR' DE GASTÓN?


Las líneas que siguen, van con sabor a butifarra dominguera y a tamalito de la esquina. “Piensa mal y acertarás”, reza un dicho popular entre lúdico y paranoide. Nosotros, siempre acólitos de la buena fe de las personas, en especial tratándose de nuestros políticos –siempre tan bien intencionados e incapaces de echar mano de las malas artes para bajarse a un potencial rival-,  y de algunos periodistas acuciosos, nos proponemos atar cabos y dar con el autor intelectual de las pintas aparecidas ayer en el kilómetro 45.5 de la Panamericana Sur, como para que no se las pierdan de vista los veraneante de fin de semana, camino a Eisha.  Lo que dicen, es ya de dominio público, pero a riesgo de que algún despistado no haya leído los periódicos por estos días, las reproduzco a título de menú: “Adelante Gastón, por la honestidad y el gran salto”. Desde luego, estamos muy lejos de ser detectives y, con este calor que invita a más de un helado de lúcuma, no vamos a ponernos por nada el sombrerazo a lo Sherlock Holmes, pero es tan sencilla la cosa que vamos a desmenuzar el filete sin mucho esfuerzo.


          Todo comienza con la célebre entrevista que Gastón Acurio concedió a Milagros Leiva en diciembre pasado para un diario local, en la que se desliza la posibilidad de candidatear a la presidencia de la República, aunque no en 2016. De inmediato, y sin que nadie lo hubiera invitado al almuerzo, el Apra, a través de su cuenta oficial de Twitter, respondió que no le temía a una candidatura del buen Gastón. A esto se sumó una andanada de tuits de algunos ‘compañeros’ con lo que el otrora ‘peruano ejemplar’, ‘empresario exitoso al que había que seguir’, y ‘gestor del boom de la gastronomía peruana’, quedaba reducido a la condición de ‘simple cocinero’, uno de tantos, y hubo quien llegó a decir que en el comedor de ‘La Casa del Pueblo’ (sí, la sede del que fue partido de Haya de la Torre, en Alfonso Ugarte), se comía mucho más rico y barato que en Astrid & Gastón (cuestión de paladares, siempre subjetivos, desde luego). El chef respondió la grasosa artillería con una pregunta bastante caída del palto: “Señores del Apra, ¿yo qué les he hecho? ¿Por qué me agreden? Entre peruanos no está bien”. Lo que no estuvo nada bien fue que Gastón pensara tan mal. El Apra lo quiere mucho, aunque sea en parrilla y al carbón; preocupados por el destino empresarial de Gastón, lo invitan cordialmente a que siga creciendo y enorgulleciéndonos a los peruanos con sus mensajes motivadores y su promoción internacional de nuestros ricos cebiches y lomos saltados. Zapatero a tus zapatos; cocinero a tus cacerolas, capisci?

          Pasa un par de meses, aproximadamente. Gastón viaja por el mundo abriendo restaurantes, dando charlas en universidades, y viendo el financiamiento para una universidad gastronómica en el Perú. En Lima, el expresidente García contagiado del espíritu veraniego y como queriendo dar vuelta a la página a un embanderamiento fracasado, le lanza un tuit a Acurio, cual globito de carnaval que sepa Dios qué tipo de líquido contiene: “Que se presente y veremos”. El chef que acababa de bajar sus maletas, no entendió que se trataba de un inocente jueguito. Fue nuevamente malpensado, y respondió con una extensa y muy detallada publicación en su Facebook que se resume en lo siguiente “…y de regreso me encuentro con esto”.  Luego, provocador contra quien sólo le pedía que se presentara a su casa a jugar carnavales con Dantoncito y saborear un cebiche de conchas, tuiteó esto: “Derecha, centro e izquierda, empresarios, profesionales, trabajadores e intelectuales, urge estar unidos para el gran salto”. ¡Así no juega Perú, pues! De hecho, juega muchísimo peor.

          Es así como llegamos a esta semana flamígera, en la que un caricaturista de ingenio que responde al nombre de Alfredo Marcos, amigo confeso de don Alan y que, por esas coincidencias de la vida, celebró contratos más jugosos que zumo de piña con entidades del Estado durante el gobierno de su amigo-presidente, según se desprende de la investigación de José Alejandro Godoy publicada en el portal El Útero de Marita, y a la que nos remitimos (http://utero.pe/2014/02/07/quienes-estan-detras-del-caricaturista-que-deformo-a-gaston/), publicó en Correo una genialidad suya en la que Acurio aparece como un garabato viviente, con la fisonomía de un Cuasimodo de mente muy negra, a diferencia del original de Víctor Hugo; en contraste, un García esbelto, atlético y con rostro ochentero, lo reprende. Antes, el precandidato a la alcaldía de Lima, Pablo Secada, había revelado una reunión de Alan Garcia, Alex Kouri y Luis Castañeda en casa de… ¡Alfredo Marcos, el caricaturista! Desde luego, Godoy, Marco Sifuentes (Útero de Marita), Secada, y Diario 16 que replicó la caricatura y el dato, son todos unos malpensados. Se trató, según Kouri, de una fiestecita de cumpleaños, con piñata y canciones de Yola Polastri. ¿Qué ‘Trilogía del Mal’ podía cocinarse allí? Sólo flanes, lechecita asada y algún pastel que esos recelosos pretendieron quemar antes de que llegue al horno. ¡Malvados!

Caricatura de Alfredo Marcos en 'Correo'

          A estas alturas de la cadena de hechos, o de la tira de salchichas, sería muy jalado de los cabellos suponer que alguien teme que de tanto susto le conviertan el hígado en paté y le estropeen el delicioso bocado de un tercer mandato presidencial, y que esa sea la razón de las pintas aparecidas ayer. Sería malévolo y torvo suponer que esas mismas pintas difundidas diligentemente en su cuenta de Facebook por un respetabilísimo conductor de irrespetables programas sabatinos, tenga algo que ver con la admiración que ese caballero profesa por Alan García, teniendo en cuenta las edulcoradas entrevistas que le obsequió en su pasada etapa de entrevistador matutino. Y sería pérfido imaginar que en la columna que le obsequia hoy al tema de las pintas, hay una amenaza velada, cual tamalazo a punto de estrellarse contra la frente del chef, cuando le recuerda haber dicho en 2009 que de postular a la presidencia estaría admitiendo que su discurso sobre la cocina peruana fue una farsa. Sabemos que el hecho de ser incondicional de la guapísima Carla García Buscaglia, no lo hace necesariamente un alfil de don Alan, el papá.

           Pensando peor, quien llegue a este párrafo creerá que veo con buenos ojos y mejor paladar la negada candidatura de Gastón Acurio. ¡Bingo! Aclarando que no conozco personalmente al chef, ni que busco recompensa a manera de almuerzo pantagruélico, juro ante la Biblia, el Corán y el Torá juntos, que sólo una vez pisé La Mar y que prefiero los sánguches del Carbone, del Cordano, y de una chicharronería de Jesús María (en ese orden y añorando los del Juanito de Barranco) a los de su fallida experiencia con Don Pasquale. Reconozco, sin embargo, mi simpatía por quien prefiere cocinar un cebiche de corvina en vez de hornear faenones. 

Lima, 9 de febrero de 2014



2 comentarios:

supay amaru dijo...

¿el candido pablo secada tenia la esperanza de ser agasajado con una pinta igual a la gaston acurio por su denuncia a la trilogia del mal?
Mal hecho pablito viste como salieron como por encanto tus denuncias policiales ¿adivina quien las desempolvo? mal negocio chocar con la corte celestial

CardenalSINpriani dijo...

Hablas con tal ligereza sobre la presidencia de la república como si cualquiera pudiera llegar a ella. Para la presidencia se requiere de un hombre experimentado para el cargo osea se requiere de un LADRÓN!!!