sábado, 13 de junio de 2026

VOTO POR NINGUNO (6- 06 - 2026)

El primer debate propalado por radio tuvo por protagonistas a dos candidatos a la alcaldía de Lima: Luis Bedoya Reyes y al ingeniero Juan Alberto Grieve, apoyado este último por el APRA y Odría. La fecha fue el 5 de noviembre de 1966 . El escenario, el Teatro Segura. Era el político versus el técnico. Bedoya lanzó entonces una frase que quedó para la historia: “Los técnicos se alquilan”. Paradójicamente, el actual presidente del PPC, del cual Bedoya fue líder fundador tras su escisión con la social democracia encarnada por Héctor Cornejo Chávez, se presenta como técnico de Fuerza Popular cuatro días antes, según propia confesión. “Yo hice los Panamericanos de 2019”, repetía el señor Carlos Neuhaus. Se alababa antes de tomar como propio el tema de Infraestructura para el cual la señora K lo había contratado. Balbuceante y tartamudeando por momentos, no pudo leer diligentemente el papel que temblaba en sus manos. Mucho mejor quedó el señor Guerra García quien llevaba el lastre de haber sido funcionario de la condenada Susana Villarán: buen dominio de los tiempos, sin leer nada y muy propio de sí ante el decepcionante Neuhaus que no podía articular frases convincentes.

En el debate “técnico” también nos encontramos con un señor Carranza exministro de Economía de Alan García quien jamás perteneció a Fuerza Popular frente a un Pedro Francke que lo fue brevemente de Castillo. Francke pertenecía a esa costra de la izquierda a quien llaman caviar. Cerrón dijo que no iba más y Castillo lo despidió.
Si Sánchez se proclama representante del expresidente Castillo, no debió traicionarlo, siendo él su ministro de Comercio Exterior y habiendo votado en ámbar, cuando ello significaba hacerlo en contra de él. Los traidores me intimidan, aunque no hayan cometido delito. Te apuñalan sin previo aviso y hasta hurtan partidos como el de Yehude Simon, todo un caballero.
La televisión de señal abierta está toda a favor de la señora K, igual que el 2021, por ello no aparecen en ella periodistas de fuste. Todas estas empresas están en su derecho de contratar a un comentarista deportivo para que hable de temas que le son ajenos, como la política. Con seguridad, él sabe más de la biografía futbolística de Gareca que yo de la dinastía Fujimori, pero es ciudadano peruano y tiene derecho a rebuznar.
Rescato el papel titánico de Christian Hudwalker en Wilax que supo decirle a un desavisado y nada demócrata Miguel ‘Miki’ Torres, abogado de casinos y portador de papeles higiénicos para su jefa, que lo estaba haciendo mal, cuando reconoció ante cámaras que su partido, alias ‘Vane’ y muchos periodistas habían complotado desde un inicio contra el presidente debidamente elegido y que fue una “labor trabajosa sacarlo del poder”. No es el discurso de un demócrata, sí de un sedicioso al mismo estilo de Antauro, pero la noticia como en las épocas de Alberto y Vladimiro, no rebotó.
Desde un inicio, se acusó a la izquierda de querer derogar la Constitución Política de 1993. Algo hay de eso, sin duda, pero fue la derecha comandada por la señora K que desde el Congreso (su granja) quien destruyó la Carta Magna con un gusano que funge de presidente del legislativo. Lo único que no se ha tocado es el capítulo económico. Podemos hablar entonces de una nueva Constitución hecha a la medida de Keiko y compinches; ya no es la que promulgó su padre.
Mañana muchos peruanos iremos a votar en segunda vuelta, y aunque mi voto sea tan solo uno de millones, me sentiré tranquilo con mi consciencia de viciarlo.
Cualquiera sea el resultado, dormiré bien.
Luis Fernando Poblete Elejalde
Lima, 6 de junio de 2026

Miguel 'Miki' Torres haciendo su mejor contribución al progreso del Perú

ACTUALIZACIÓN AL 13/06/2026

Ante la andanada de personas que, con con muy buena fe, sin duda, me preguntaron por el qué de mi decisión escribí lo siguiente:

"A muchos les ha cascabeleado el hecho de que un ciudadano como yo, consciente y reflexivamente, haya viciado su voto, ejerciendo mi derecho constitucional a hacerlo. He hecho una exposición de motivos por los que considero que ambos no presentan las credenciales democráticas para ostentar la primera magistratura de la República, máxime si el 75% de la mayoría de nuestros compatriotas no ha votado ni por uno ni por otra, restándoles representatividad. Lo que duele es el Perú fragmentado, el racismo y el clasismo que tras más de doscientos años de República, subyace en quienes, sin el menor empacho, deslizan frases denigrantes cargadas contra quienes no lucen ni visten como ellos; tampoco hablan igual a ellos, ni mucho menos los reconocen como connacionales. Esto, repito, es un lastre que cargamos desde el virreinato (véase WHIPPLE, Pablo. 'La gente decente de Lima y su resistencia al orden republicano'. Instituto de Estudios Peruanos/Instituto de Historia. Pontificia Universidad Católica de Chile. Lima, 2022). Adicionalmente, se me atribuye una votación encubierta por haber usado el apelativo "señora K", con que se conoce a Keiko Fujimori en mérito a uno de los audios entre dos "hermanitos", uno de los cuales es el prófugo de la justicia peruana, César Hinostroza. No fui menos condescendiente con Sánchez, a quien denominé "traidor". Dicho calificativo, le fue obsequiado por Yehude Simon, su otrora mentor, amigo, y líder fundador del Partido Humanista quien, en una entrevista televisiva, apostrofó de tal modo al candidato de JP, por "haberle robado el partido".

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