A la hora del lonche de ayer, 30 de octubre de 2026, nos sentamos todos a la mesa del comedor. En apariencia una silla estaba vacía: la que siempre ocupaste tú; apariencia tan solo, porque tu presencia se dejó sentir al momento de celebrar modestamente tu cumpleaños. Mi tía Rosita fluyó en los recuerdos de su hermano José Luis; las anécdotas crecían, inundaban el ambiente. Nuestras mentes evocaban su sonrisa honesta, sus dichos y comentarios en los que, no pocas veces, faltaron más de una merecida regañada a los inquietos sobrinos.
domingo, 1 de noviembre de 2026
A MI TÍA ROSITA
sábado, 13 de junio de 2026
BOLOGNESI, LOS SUYOS, ARICA Y LA BANDERA (7 DE JUNIO DE 1880) (2021)
VOTO POR NINGUNO (6- 06 - 2026)
El primer debate propalado por radio tuvo por protagonistas a dos candidatos a la alcaldía de Lima: Luis Bedoya Reyes y al ingeniero Juan Alberto Grieve, apoyado este último por el APRA y Odría. La fecha fue el 5 de noviembre de 1966 . El escenario, el Teatro Segura. Era el político versus el técnico. Bedoya lanzó entonces una frase que quedó para la historia: “Los técnicos se alquilan”. Paradójicamente, el actual presidente del PPC, del cual Bedoya fue líder fundador tras su escisión con la social democracia encarnada por Héctor Cornejo Chávez, se presenta como técnico de Fuerza Popular cuatro días antes, según propia confesión. “Yo hice los Panamericanos de 2019”, repetía el señor Carlos Neuhaus. Se alababa antes de tomar como propio el tema de Infraestructura para el cual la señora K lo había contratado. Balbuceante y tartamudeando por momentos, no pudo leer diligentemente el papel que temblaba en sus manos. Mucho mejor quedó el señor Guerra García quien llevaba el lastre de haber sido funcionario de la condenada Susana Villarán: buen dominio de los tiempos, sin leer nada y muy propio de sí ante el decepcionante Neuhaus que no podía articular frases convincentes.
PACUCHO, APÁRTEME DE AIR SUPPLY
AMADO PADRE:
Si llevo con orgullo mi apellido paterno es en homenaje a ti. Querías que estudiara administración de empresas, pero ya habías cultivado mi alma para el Derecho y las Ciencias Políticas, tanto como para la Literatura y la Historia, llegando al extremo de representarme a Alonso Quijano, mientras me leías a Cervantes y de tu mano extraías, cual ilusionista, imágenes de La Mancha y sus molinos.
viernes, 20 de febrero de 2026
EL BAILE DE LAS QUE SOBRAN
El actual drama político peruano, tiene la impronta de una mala perdedora a la que Todinnito le ganará por cuarta vez. Cuando PPK le ganó en segunda vuelta, tuvo que renunciar ante una inminente vacancia impulsada por la bancada congresal que tenía setenta y cinco congresistas. La señora, berrinchando a más no poder, dijo que aplicaría su plan de gobierno desde el Congreso. Ella, con el cinismo heredado de su progenitor, con una frialdad más gélida que la un Alaska peruano, dijo ante varios medios de prensa que ninguna que lleve el apellido de Kenya, su padre, iba a postular a la presidencia, y ahora evacúa, mientras vive a cuerpo de reina sin haber trabajado, rentada por su tío Vladi con el dinero del Estado y hoy por serviles pajes, aspirantes a una curul; dinero de nuestros impuestos.
Han pasado
años e, inmarcesible, como siempre, fue artífice de las vacancias de los
presidentes que, en algún momento, por sucesión presidencial, les correspondía
portar esa banda que ve con avidez, sin reparar en que ella es propietaria de
una banda, aunque de otra índole. No pretendo defender a quienes mostraron la
insignia máxima.
En sus años
mozos y hasta carismáticos, diría yo, no dudó en suplantar a una madre que
denunciaba estar siendo sojuzgada por Montesinos y llevada al Pentagonito para
ser víctima de torturas. Ella prefirió los embelesos del poder que su padre le
ofrecía. Y es que el fujimontesinismo untaba manos, hurtaba mentes y compraba
“canalazos” para adocenar mentes críticas que ya se oían en las aulas
universitarias; es decir, hacer de seres humanos pensantes meramente tapias.
Pero el papel
de la izquierda es también insostenible -el que tuvo y el de ahora-. Votaron en
bloque en contra de Mario Vargas Llosa porque tuvo la honestidad de decir lo
que debía hacerse para sincerar la funesta hiperinflación que nos heredaba Alan
García Pérez. Contrariamente, el candidato liberal, de derecha abierta y no
camuflada, dijo lo que había que hacer para reimpulsar la economía; no mintió y
dijo que al primero que haría investigar sería a García. Francisco Loayza y el
propio Montesinos, aconsejaron a Kenya que mintiera en todo, bacalao incluido.
Por entonces, el “chinito del tractor” ya tenía un programa que nadie veía en
Lima, contrariamente, visto a nivel rural: ‘Concertando’ a través del canal del
Estado. Kenya de terno que le proveía la utilería y con medias blancas, que
tuvo que cambiárselas el ‘Doc’. “Este japonés no sabe ni hablar, viste mal,
pero miente", confesaría Montesinos quien ya lo había librado de un tema
tributario tiempo atrás.
La izquierda
supuró a Kenya, tal como lo demuestra el desparecido Pedro Planas en su libro
‘La Democracia Volátil’ – Movimientos, partidos, líderes políticos y conductas
electorales en el Perú contemporáneo- (pp. 296-301). ¿A quién pertenecía el
tractor donde se movilizaba el japonés? Al Ministerio de Agricultura por órdenes
de García. Naturalmente eran más de uno. ¿Se imaginan al japonés, montado en su
tractor Cochinante, recorriendo ríos, quebradas, fértiles tierras?
Dejo anotado
que si lo llamo japonés es porque estaba inscrito en el Koseki, e hizo valer
esa nacionalidad (no la pidió) para tentar el senado japonés, pero ellos, muy
inteligentes, dijeron ¡NO! Admiro la cultura japonesa y no les gustó para
compañeros de intercambio chino que le cantaran “¡Chino, chino, chinooo!”,
pretendiendo bailar con un robótico Tudela que no era su fuerte, con engolada
voz de diplomático sin serlo nunca.
¿Y
qué de Cerrón que se da el lujo de pontificar tan hediondo y jamás buscado?
Total, en este pacto de raqueteros con lentes negros que entran a medianoche
para deleitar el paladar con caramelitos, había sido semanas previas clausurado
por la Municipalidad Distrital de San Borja.
Cerrón, ¿por
qué siendo prófugo de la justicia dándose el lujo de tuitear? ¿Quién de los
excesivos vicepresidentes del Congreso aboga por ello?, ¿acaso Waldemar? El
hermanísimo está ahí. Por ello, durante los gobiernos precedentes a partir a
Dina, nada hicieron y nada harán para tocarle el pescuezo, mucho menos el
designado mandatario que emergió congresista por Perú Libre, hoy de Perú
Bicentenario -misma cosa, misma laya- José María Balcázar Zelada.
Volvamos a
tiempos más recientes, o acaso más antiguos, Keiko destruyéndole el pastel del
indulto que en plena Navidad ya le había concedido PPK a instancias de Kenji,
sin duda, el favorito. No le convenía tener al padre libre, haciendo de él un
show en sus últimos años y asesorada por el más rojo que conoció la Pontificia
Universidad Católica del Perú, trepador, oportunista en la Marcha de los Cuatro
Suyos, cuando defendía los derechos humanos y trabajaba en la Facultad de
Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, dos veces censurado
ministro del Interior de Toledo por votos fujimoristas, y que se dedica a
terruquear a quien no piensa como él, llenándose las fauces de la palabreja
‘caviar’ que, dichas por él, resultan hilarantes, pero aún más delirante, su
ignorancia jurídica: a todo magistrado que no aplica las leyes pro crimen que
él ha alentado los llama “prevaricadores”. ¿Sabrá el exministro de Toledo y
expresidente de la Comisión de Constitución, qué significa prevaricar? Consulte
el término en la Enciclopedia Jurídica Omega o en el Diccionario Enciclopédico
de Derecho Usual de Guillermo Cabanellas. Ha dicho incluso que hay que
“barrerlos” (a los miembros del Poder Judicial). Por lo menos, instrúyanse en Internet.
Lo que lamento
-y me reservo el nombre por la autoridad que le guardaba, nacida de una sobria
solidez académica - es que un constitucionalista con sabor a queso rancio,
abrogue hoy de lo que dijo en el seminario ‘Hacia una reforma constitucional’,
evento organizado por la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la
Universidad de Lima, realizado del 14 al 15 de octubre de 1992, espetando
aquella emblemática frase que aplaudimos todos de pie: “Esta que sería la
duodécima constitución de nuestra historia, es un mamarracho de mal gusto”. Se
refería a la actual que, por los zurcidos mal hechos sin necesidad de asambleas
constituyentes, no pasaron de sambenitos. ¡Bien que Castillo esté preso, no
solo por los delitos -el de rebelión- imputados, sino por imbécil!
La respuesta y
el ninguneo a un referéndum donde la inmensa mayoría expresó en las urnas su
desprecio a lo que hoy hacen, hizo que exprese que un Todinnito, le ganaría, a
la señora K, ¿cierto? Me retracto; es demasiado decir: un bizcochito le ganará
a usted, después será una fruta confitada, y así, una pasa y, finalmente una
migaja.
Fernando Poblete
Elejalde
Lima, 19 de febrero de
2026
sábado, 29 de noviembre de 2025
BRUJO DE LOS ANDES, TAYTA CÁCERES Y, SIN DUDA, EL HÉROE JAMÁS VENCIDO
El gran Mariscal del Perú don Andrés A. Cáceres Dorregaray, héroe de la Batalla de Tarapacá, y de la resistencia peruana durante la ocupación chilena, conocida como Campaña de la Breña (1881-1883), había nacido en Ayacucho el 10 de noviembre de 1839. Su habilidad para escabullirse del ejército enemigo le granjeó entre ellos el apelativo de 'Brujo de los Andes'. "Parecía estar en todos lados y en ninguno", diría de él Vicuña Mackenna. Los montoneros que reclutó para la guerra, solían llamarlo 'Tayta Cáceres' por su trato paternal hacia ellos, a quienes se dirigía a menudo en quechua. Llegó a transportar cañones desde Lima hasta la sierra escondidos en ataúdes, fingiendo toda la parafernalia de un cortejo fúnebre. Fue un resuelto opositor al Tratado de Ancón de 1880 que suponía la cesión territorial perpetua del departamento de Tarapacá, y desconoció la presidencia títere del general Miguel Iglesias, a quien solía referirse como 'hacendado con galones' o 'Barón de Montán': Bien lo sabía, quien ocupaba espuriamente el Palacio con bandera chilena era Manuel Baquedano, mientras Lynch se dedicaba a saquear las haciendas azucareras del norte.
El general Cáceres ocupó dos veces la presidencia constitucional de la República. Su primera gestión abarcó desde el 3 de junio de 1886 hasta el 10 de agosto de 1890. La segunda (la más controvertida) se inició el 10 de agosto 894, siendo interrumpida de manera abrupta por la revuelta de Nicolás de Piérola, hombre experto en derrocamientos, pero pésimo estratega militar por no haber seguido la carrera de las armas. A la impericia del 'Califa' Piérola en estos menesteres, se debió años antes el fracaso de las líneas defensivas de Lima que él mismo había dispuesto.
Durante su ancianidad, transcurrida en el balneario de Ancón, Cáceres se avocó a dejar plasmadas sus memorias con la ayuda de su hija Zoila. Ella le repreguntaba ciertos datos que el Mariscal a baja voz, pero llena de convicción quería recordar y dejar en papel lo que había visto en aquella guerra que con justeza debió ser llamada del Salitre y no del Pacífico.
- No soslayes a mis montoneros y sus rabonas -interrumpió-. Tu madre Antonia y yo comíamos junto a ellos, "chacchállabamos" con ellos.
Una pena invadió su alma. Zoila, se alarma. "¡Prado, Pradito!", susurró él: había luchado por la independencia de Cuba, a su regreso al Perú se puso a mi órdenes. ¡Qué prodigio de hombre y joven oficial al dirigir su propio fusilamiento!
En 1920, por acuerdo del Congreso de la República, el presidente Augusto B. Leguía le entregó el bastón de Mariscal del Perú, escena que ha sido perennizada en el bello mural que corona la residencia que el Estado peruano tenía destinada para el Héroe de la Breña (hoy sede de la Benemérita Sociedad Fundadores de la Independencia, en la avenida Arequipa). Cáceres no alcanzaría a ocuparla.
Aquel 27 de noviembre de 1879, Belisario Suárez, jefe del Estado Mayor peruano daba por perdida la batalla. Grau ya había muerto y el mar era de valor estratégico para la recepción de armamentos; el Independencia había encallado y el Huáscar no tenía más a su gran comandante. Ante su asombrada mirada vio cómo junto a Bolognesi, Ugarte y otros, el coronel Cáceres se sobrepuso a una herida y pidió montar su caballo y reincorporarse al frente del Zepita. Sobre el suelo tarapaqueño quedaron inertes los cuerpos de 517 chilenos y 236 españoles. Victoria pírrica, debida a la infantería peruana; no había caballería suficiente para alcanzar a los chilenos que corrían desesperados.
Es la integridad la que forja el coraje de un militar y del deber servido, no importando la superioridad numérica. El mariscal Andrés A. Cáceres Dorregaray, lo sabía y los encaró sin dobleces.
El 10 de octubre de 1923, exactamente un mes después de haber cumplido 86 años, el guerrero rindió el alma al Creador en su casa de Ancón, al norte de Lima, acaso acariciado por la brisa marina.
Lima, 27 de noviembre de 2025







